“Ernest Folch vs Ase62″
Tenemos un editor que ha trazado líneas para cabrear a un verdadero lector jugado por su causa; alguien a quien en realidad debería haber invitado a sus oficinas, haberle hecho una gira explicativa de los diversos procesos que intervienes, haberle recomendado –claro que sí– algunas modificaciones en su trabajo, haber integrado su trabajo en una superestructura en línea mejor organizada por la editorial (en el mejor de los casos) y, finalmente, haberle regalado un buen montón de ejemplares y material mercha de sus ídolos. Y no, como ha hecho, ponerse a perseguir y a amenazar a un verdadero prescriptor en los nuevos entornos digitales.








