Edición 21: La edición expandida

Joaquín Rodríguez publicó ayer en Los futuros del libro, una entrada titulada La edición expandida.

…”En gran medida el futuro de la edición y de los productos y servicios que sea capaz de crear no serán ya lo que hace una década considerábamos como editorial. Tampoco los editores serán ya lo mismo. Pocas de sus competencias tradicionales se mantendrán, se verán obligados a adquirir muchas otras nuevas y, sobre todo, a compartir su autoridad y privilegio con un conglomerado de posibles coparticipantes que colaboren en la construcción de eso que antes era un claro monopolio de una profesión: recibir un original, filtrarlo, corregirlo y darle forma, editarlo, producirlo hasta que, más o menos, llegaba aleatoriamente a su posible público”.

…”El concepto de edición, paradójicamente, se constituye en el eje central de multitud de experiencias: las redes sociales, del tipo que sea, permiten a sus usuarios expresar aquello que deseen convirtiéndose, literalemente, en editores de contenidos e informaciones cuya naturaleza es digital. Los objetos nos hablan, los edificios, los paisajes y los territorios, porque una capa de información superpuesta, cogenerada en muchos casos por múltiples usuarios, los enriquecen semánticamente, editorialmente. La producción misma de objetos y mercancías se constituye en un proceso de conformación editorial, al menos en gran medida, porque su diseño y proyección en modelos tridimensionales es fruto de un trabajo editorial previo”.

Algunos principios de “eso a lo que podríamos denominar edición expandida, la edición de este nuevo siglo”, la edición 21:

  1. La cogeneración de contenidos, la multiautoridad, la multiplicidad de voces que intervienen al unísono en la construcción de un nuevo producto o servicio, no estrictamente textual, o no necesariamente textual, mediante el uso de las herramientas editoriales que permiten a cualquiera convetirse en editor.
  2. La interactividad mediante la construcción, revisión, cambio, mejora y remezcla permanente de los contenidos;
  3. La naturaleza necesariamente inacabada de cualquier producto o servicio, sometido, claro, a ese proceso iterativo permanente de construcción y reconstrucción;
  4. La producción de nuevas formas de sensorialidad vinculadas a estímulos múltiples (sonoros, visuales, auditivos, textuales);
  5. La construcción de espacios inéditos, datascapes, paisajes de datos digitales, mediante el desarrollo de nuevas tecnologías de visualización de datos.
  6. La ubiquidad tanto en la generación como en el acceso, a través de cualquier clase de dispositivo conectado a la red;
  7. El desarrollo de un robusto criterio crítico en los coeditores de esa clase de productos y servicios, actores siempre afonosos y diligentes que se apoderan del proceso de producción editorial

El negocio deja de pivotar alrededor de los libros y colecciones de libros y se pasa a trabajar sobre corpus de contenidos editoriales. Los libros y colecciones de libros ya no es algo que propone el editor sino que determinan los usuarios según sus necesidades.

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